Cuidado de Joyas
Descubre cómo cuidar tus joyas de oro, piedras preciosas y perlas: consejos de limpieza y conservación de ATEMPO para que mantengan su brillo durante más tiempo.

Recomendaciones de ATEMPO
¿Cómo cuidar tus joyas?
Antes de ponerte una joya, revisa que el engaste de las piedras esté firme. Si notas que una piedra está floja, llévala a reparar antes de usarla. Guarda tus joyas en su embalaje original o en bolsas de algodón, separadas entre sí para evitar roces y arañazos.
Evita dormir o ducharte con tus joyas puestas, y quítatelas también antes de bañarte en la piscina o el mar. El cloro y el agua salada les quitan brillo y pueden decolorarlas.
Del mismo modo, evita el contacto con cremas, perfumes, lacas, maquillaje y productos de limpieza doméstica.
Si una pieza pierde brillo o notas el hilo de un collar de perlas dañado, acude a una joyería para su mantenimiento o reparación. Recomendamos una revisión general una vez al año.
Cuidado según tipología
Limpieza de joyas de oro y piedras preciosas
Sumerge la pieza en agua tibia con jabón gel de lavar platos durante 15-30 minutos. En el caso de piedras preciosas, cepilla con cuidado los engarces por detrás con un cepillo de cerdas suaves para eliminar restos. Seca y saca brillo con una gamuza.
Cuidado de perlas
Guárdalas separadas del resto de joyas, en estuches de seda, algodón o terciopelo (nunca en bolsas de plástico o envases herméticos) y en un lugar seco. Evita el contacto con perfumes o detergentes. Aléjalas de fuentes de calor o frío intenso. Límpialas solo con un paño de algodón húmedo, sin productos químicos.